Historia de una rulot Pau Faus

 

En julio de 2009 se presentó el resultado del taller ‘We Can Xalant: Laboratorio de arquitecturas nómadas y autoconstrucción’. Fue durante la jornada de puertas abiertas que, como cada verano, cerraba el curso del centro Can Xalant de Mataró. Para los miembros del equipo que ideamos y coordinamos ese proyecto (Lucas Gilardi y Gustavo Diéguez del colectivo a77 de Buenos Aires, Cristina Riera de Trànsit Projectes y un servidor) se trataba de una celebración más que justificada. Se cerraba así un intenso proceso de trabajo de más de ocho meses que contó con la participación de una amplia variedad de artistas, agentes locales y colectivos vecinales. El objetivo de ‘We Can Xalant’ era construir un nuevo pabellón en el patio de Can Xalant, aprovechando al máximo los restos de la antigua obra ‘Xiringuito Mataró’ de Tadashi Kawamata, incendiada y destruida parcialmente un año atrás. Pero la gran novedad que el proyecto presentaba era sin duda…

“Hagamos visible lo invisible” #1

(Ciclo de GIF’s comisariado por Ana G. Alarcón)

rpm

RPM (Revoluciones por minuto) – Left Hand Rotation, 2014

“Hagamos visible lo invisible” Ana García Alarcón

Trabajar el lema desde la apropiación crítica desde el campo de las artes visuales se convierte en una maraña de situaciones, contextos y pretextos que surgen a raíz de una primera propuesta. Un comisariado de GIF’s donde el hilo conductor sea el texto, la palabra, pero no la palabra como tal, sino el eslogan. Una frase, e incluso un solo término que define una ideología, una postura o una intención, que es el alma de una campaña, la esencia de una serie de valores añadidos (reales o no) de un grupo de poder. Efectivamente, con esto me estoy refiriendo a la publicidad, pero también a las estrategias lanzadas por el Estado, que se sirve de este tipo de herramientas y mecanismos para construir su realidad paralela, plagada de falsos deseos y esperanzas, cada día menos creíbles por la sociedad de nuestros días.
Desde el eslogan publicitario, o desde la consigna propagandística, nos lanzan diariamente frases o…

La Emoción Moral José Ramón Otero Roko

 

En el anterior texto que publicamos en Arts Coming “Ética de la Forma” insinuábamos la idea de “emoción moral” como propuesta para evolucionar el concepto de ‘háptica’ elaborado por el crítico de Arte y anarquista Herbert Read. Una emoción moral que se incorpore a la aprehensión más primaria de las creaciones. Porque a pesar de que el Arte ha sido abordado en el siglo XX, y en el XXI, desde todo tipo de categorizaciones técnicas, sensitivas, culturales, su intencionalidad política se ha diseminado en numerosas ocasiones sólo como vulgarización de las obras.  El juicio estético correspondía al crítico. El juicio ético, y su correlato en forma de discusión, a la opinión pública, no compradora y muchas veces no observadora del Arte, en un proceso acentuado desde la irrupción de la postmodernidad por la pregunta ¿quiénes somos nosotros para juzgar la moral del otro?

Picasso Opening Rogelio López Cuenca

 

Sistema, código, error Irina Mutt

Mandar un GIF con una masturbación fetal, andrógina, obscena, 4D y sin rostro, para celebrar un nacimiento. Declarar tu amor diciendo que si el coño es tuyo tú pones las reglas. Buscar un lugar común y de eterno retorno friki a partir de la evolución de lo mineral a lo orgánico, hasta las genealogías y mitologías del streaming que pasan por el soldado de wikileaks y su transformación a biomujer. Flashear la retina con las consignas feministas y pandilleras de animaciones hechas por adolescentes que editan fanzines. Estas son las propuestas que Rafa Marcos, Gaby Cepeda, Minipimer TV y The Skinny Artist decidieron aportar cuando les invité a participar en este ciclo de GIFS animados.

 

Comisariar pequeños Gifs supone un ejercicio a medio camino entre la procrastinación y el análisis. También implica sumergirse en la web, rastrear sus múltiples plataformas; TUMBLRS, blogs, Youtube y los miles de espacios de comunicación que internet ofrece. Un pinball de conceptos.

Pero una acaba comprobando que en la web, como en la vida, cada cosa se encuentra en un espacio adecuado a su función, siempre definido. En lo virtual, como en lo ‘real’, hay espacios de ordenación, con sus normas, convenciones y códigos en todo momento asumidos y repetidos. Sucede en cada sistema; hay una transmisión de datos y un soporte que los interioriza, sea este soporte el hardware/la máquina o el cuerpo/lo orgánico.

 

Así que tenemos cuerpos como tenemos máquinas. Espacio físico, espacio virtual. Y en ambos espacios, las multitudes, la opinión pública, lo social, la moral y el buen gusto definiendo. Todo unido y atravesado por lo tecnológico; desde un iPad o un analgésico hasta las convenciones sobre el género y el sexo en sus formas de estar y desear. Lo social como construido, institucionalizado, conocido y hecho norma a través del hábito, la repetición. Que se mantenga el orden de un sistema depende de que cada parte que lo articula cumpla con su función. Y vigilar que funcione es cosa de todos y todas. En estos casos, el policía interior, ese que llevamos dentro, resulta el más eficaz. Llámalo biopoder.

 

Pero a pesar de leyes, normas, cámaras de vigilancia, cortafuegos o antivirus, profilácticos, fármacos, castigos o acciones punibles; ahí está la infección, el error y el errante, la infiltración, la reacción inesperada, la desobediencia, el replicante.

 

Lo que no funciona de un sistema confirma su ineficacia. Errar es de humanos y de máquinas ¿Sueñan los ordenadores con ovejas pixeladas?

 

Algo que falla, que no resulta útil, es apartado-eliminado del sistema. Borrado. Tecnología obsoleta, cuerpos desechados. Todo es fácilmente reemplazable en la lógica del consumo; se compra otro y ya está.

 

Por qué no imaginar otras posibilidades, apostar por el fallo, performatear el error que ocurre dentro de un sistema de cuyo orden y legitimidad dudamos. Contra la eficacia capitalista medida en clave de éxito, el error como campo de experimentación, posibilidad de cambiar un orden, interrumpirlo, cuestionarlo. Frente a la estrategia de la identidad como forma de cohesión excluyente, proponer la confusión de identidades o el anonimato.

 

Reciclar trastos, aprender cómo abrir la máquina, alterar el código fuente, extraer el texto, reescribirlo, formatear de nuevo, unir cables, cambiar conexiones. Hacer un reset.

 

Calcular la posibilidad del viral como arma de dominio público; fácilmente transmisible, abierta a ser reinterpretada, anónima, sutil y de largo alcance.

 

Enviar un GIF, aprovechando el descuido, mediante lo precario del medio y su apariencia ingenua, que no inocente. Entre toda la información que circula a diario colar algo. Un mensaje con mala baba, una disidencia. Spam  contracultural en tu correo electrónico, el desacato a la autoridad moral en forma de animación hortera.

 

Infiltrarse en el código. Hacer lo que los demás esperan. Casi. Pero al final no.

 

Irina Mutt

 

rmarcosmota

 

 

QUE33r___OK

 

Otto-Bloch Dani Montlleó
La síndrome de Sherwood 2
Núria Güell

 

Words with… A bao a qu (Laia Colell y Núria Aidelman)

 

¿De qué ríe “l’ignorant”?
Javier Marroquí

La producción de muchos de los artistas españoles más activos de los últimos años comparte un rasgo común: el deseo de reproducir una y otra vez su propia imagen. Los motivos, desde luego, son muy distintos. Unos lo hacen con una intención lírica, produciendo un arte íntimo o confesional; en otros casos, es inevitable, ya que su propio cuerpo es el objeto de la acción, muchas veces grabada…

J(e m)’accuse
Rogelio López Cuenca

Me acuso de tener conciencia de formar parte de un diálogo permanente con una inmensa herencia cultural precedente; de creer que toda obra de arte deriva de otras previas que forma con ellas un tejido, una red, así como con sus contemporáneas y con aquellas otras por venir.

 

Me acuso de creer que los lenguajes que habitamos y somos conforman un patrimonio público -de imágenes, palabras y todo tipo de signos-; de…

 

 

Ética de la Forma José Ramón Otero Roko

 

La emoción estética, repetida como un mantra en la organización social del Arte, se ha transformado en una forma de veto a los valores comunes. El concepto, que originalmente se debe al compositor Arnold Schönberg, en su libro “Escritos de una experiencia musical” (1978), y que hace tres décadas daba cuenta de aquello que iba, en la apreciación de las obras, más allá de lo contingente, lo tangible y relativo, hoy es coartada de una jerarquía cultural basada en intereses y arbitrariedades que surgen precisamente cuando las especies de la crítica y el compromiso en Occidente parecieron agotadas, y que restándose del antagonismo vía integración en el campo ideológico socialiberal, o vía pura evasión, merced a la droga dura del fin de la historia, se retiran a los espacios ya designados como institucionales, o sea correas de transmisión de esa emoción decorativa de los ricos y poderosos que se justifica a sí misma sin requerir ninguna integridad. Redes de intereses que tantas veces propugnan un arte aparentemente evolucionado, pero interiormente conservador, bastardo del pensamiento blando, explicándose con más fortuna en relación con las tradiciones y los caprichos que en correspondencia con el porvenir.

Parkour en el arte actual – Queer

-QUEER (teoría). Partiendo de la base que la sexualidad no es un simple hecho natural sino una construcción social, este campo de estudios, heredero del feminismo, se ha desarrollado como un ámbito de investigación y activismo sobre la cultura gay, lesbiana, bisexual, transexual e intersexual. La teoría ‘queer’, desde múltiples campos disciplinares -historia, sociología, filosofía, arte…

El Abecedario de Gilles Deleuze – H de Historia de la filosofía

 

El Abecedario de Gilles Deleuze – J de Joie (Alegría)

 

El Abecedario de Deleuze / K de Kant